Del artista visual Matías Fuentes, lainstalación se mantendrá abierta al público en la Sala Mexicana hasta el 23 de abril.
Estudió Arte en la Universidad Católica de Temuco y para este artista visual “la temática es la que guía el lenguaje a usar”, por lo que en esta propuesta la memoria y los recuerdos intentan plasmarse a través del humo en objetos olvidados; una técnica que -para el artista- es difícil conservar a través del tiempo y que viene a reforzar la idea de la preservación de la memoria.
Serán ocho objetos, escombros recogidos por el autor, los que se instalarán en la Sala Mexicana durante el mes de abril, en la primera exposición individual de Matías Fuentes, un artista visual de apenas 23 años, nacido en Nueva Imperial y que desde el año 2022 comenzó a construir “Intento por fijar una imagen que se pierde”.
“Lo que se va a ver en el Diego Rivera son una seguidilla de traspasos de grabados sobre diferentes escombros de objetos que yo encuentro abandonados. Este ejercicio viene a reforzar la idea de la pérdida de la memoria, o más bien, viene a mitigar el miedo a olvidar”, señaló el artista
Objetos como un colchón, pedazos de una cocina a leña, cañones, una canaleta, entre otros diversos objetos que con el paso del tiempo y de alguna u otra forma se vuelven inútiles serán soporte de una imagen grabada a través del humo, una técnica muy difícil de conservar en el tiempo, pero que -para Fuentes- “refuerza la idea de no poder conservar esas imágenes por mucho tiempo”.
Matías, ¿a quiénes te gustaría llegar con tu obra?
Siempre he querido despertar experiencias similares, me gustaría vincularme con personas que no tengan tanto conocimiento sobre arte. Me gustaría que cuando mi familia vea mi obra puedan entenderla; por eso trabajo mucho con la idea de tener un repertorio colectivo, con objetos y cosas que todos comprendemos.
¿Por qué escogiste el Diego Rivera (DR) para realizar tu primera exposición individual?
El año pasado estuve exponiendo en una exposición colectiva en el DR y, además, ya había ido un par de veces. Me parece un espacio sumamente relevante dentro de lo que es el arte contemporáneo en Chile y espacios así escasean mucho fuera de Santiago. Me gusta la pega de gestión que hacen, hay excelentes condiciones para exponer, el trato que se le da a las obras, la mantención, el tema de honorarios -incluso- y también para mí es muy relevante realizar una exposición individual como artista en el sur, que es el lugar donde siempre he vivido y donde me interesa también poder mover el arte, ya que está como muy concentrado en Santiago.